mujer con dependencia emocional

¿Qué es la dependencia emocional?

Si has llegado hasta aquí, imagino que te ves, o te llevas viendo una buena temporada e incluso echando la vista atrás, toda tu vida, con una serie de rasgos que te lo hacen pasar tremendamente mal y sintiendo una angustia obstaculizante en tus relaciones de pareja.
Vamos a darle forma. Puesto que es un malestar tan agudo y a la vez tan continuado, tratemos de entenderlo y, por qué no, desde ahí, comenzar a dar pasos hacia la liberación.

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¿Qué es exactamente la dependencia emocional?

Sin ponernos excesivamente técnicos, se trata de una serie de rasgos de personalidad adquiridos desde la primera infancia y acentuados a lo largo de tu historia y las relaciones que la han acompañado. Estos rasgos, de forma general, se caracterizan por la necesidad de estar con una persona en concreto (habitualmente la pareja), sintiendo una ansiedad e intranquilidad casi constante ante la distancia, la no “disponibilidad inmediata” o la ausencia de pruebas y manifestaciones explícitas de que la persona sigue ahí y “se acuerda de mi”. Ansiedad que tiende a reducirse ante su presencia, lo que lleva a necesitar cada vez dosis mayores de dicha persona y, por ende, a cronificar dichos síntomas.

La dependencia emocional, como he dicho, son rasgos que acompañan a la persona. A pesar de que determinadas parejas o situaciones vitales pueden favorecer que ésta se agudice o se estabilice, vamos a entender las diferentes formas de manifestarse en uno mismo y en los diferentes momentos o estadios relacionales en los que nos encontremos:

relacion sana
pareja sana

Estoy en una relación sana

Es uno de los escenarios que más te puede ayudar a trabajar estas sensaciones y pensamientos tan desagradables. Aun así, y a pesar de los sólidos cimientos en los que se sustente tu relación, puedes sentir con frecuencia el miedo a que la relación se acabe (no como un miedo de fondo y coherente a estar bien en pareja, si no como un recordatorio recurrente que te lleva a estar en alerta).

Te puedes identificar con estar constantemente cuidando y atendiendo cada detalle, posiblemente lo hagas con gusto, aunque quizás haya situaciones donde eches de menos “relajarte”, no ser el que ni la que siempre sostiene un clima ideal.

O quizás sea el sentimiento de culpa más recurrente de lo normal, que te invita a priorizar las necesidades del otro y a obviar o rebajar cualquier sentimiento de molestia y enfado que puedan llevar a una necesaria y saludable discusión.

Estoy en una relación problemática, en una relación tóxica

Este, por el contrario, es el escenario más habitual y el que más puede complicar no sólo tus vivencias emocionales inmediatas, si no la cronificación de la dependencia, la generalización de la misma a otras relaciones y toda una serie de síntomas asociados a ésta (bajo estado de ánimo, irascibilidad, abandono de otras áreas, problemas con familia y amigos…).

En función del grado de conciencia en el que te encuentres al respecto, puedes identificarte con la extrañeza en cuanto a las opiniones de tu círculo más cercano con respecto a tu pareja, sentir que no le o no la conocen lo suficiente, que no entienden el porqué de sus actos y que se equivocan en su percepción generalizada. Entrar a justificar e incluso discutir con este círculo cada uno de los momentos que te hacen daño (objetivamente dañinos), llegando a verte dándole verdaderas vueltas de tal forma que acabes siendo tú el o la responsable de los errores ajenos y de tu propio sufrimiento. De alguna forma “provocaste” esa reacción, esas palabras o esa conducta indeseada. Llegado un punto en el que elijas dejar de compartir con tus amigos y familia, puesto que “vuelves a ser tú el o la culpable de que no le tengan especial cariño”.

Cuando logras finalmente priorizarte, darle voz a tu malestar y exponer los cambios que necesitas, incluyendo la cercana ruptura, tu cuerpo parece entrar en un momento de crisis total, donde todo parece derrumbarse. Lo que llevas unos días pensando y acabas de poner sobre la mesa ya no tiene ningún tipo de sentido, y donde el sentimiento de amor y necesidad del otro no sólo se siente con una intensidad total, si no que “sana” (más bien justifica y nubla) cualquier motivo ante el que protegerte y alejarte que hayas podido sentir. La relación vuelve a un estado de fusión muy alejado de su cese y da comienzo a un nuevo y cíclico círculo de creciente malestar.

Cualquier movimiento de tu pareja es digno de análisis y desconfianza, desde los más extraños y con una clara historia de aprendizaje, hasta aquellos más normativos sin complicación o “fondo oscuro”. Quizás te veas entrando en graves conflictos en relación con la búsqueda de información e “interrogatorios” con respecto a los segundos, mientras que los primeros, acaban quedándose sólo en tu mente. Acaba por ser un fuego encendido que elijes rumiar y sufrir, pero que acabas por dejar a un lado sin una confrontación explicita y, posiblemente, más que necesaria.

relacion toxica
soledad

No tengo pareja

No parezco encontrarme nunca “a gusto”, tranquilo o tranquila, sintiendo constantemente que me falta algo e idealizando que todo sería redondo si esta área también se completase.

O, por el contrario, en ocasiones es duro ponerle nombre o reconocer que quizás estos sean mis pensamientos y sensaciones al respecto, con lo que lo disfrazo de razones “rígidas”, excesivas e incluso de tirar por tierra todo lo que tenga que ver con el escenario contrario al que me encuentro. Se idealizan términos como <<libertad y ausencia de problemas>> asociados a la soltería, y se demoniza lo opuesto, lo conflictivo y angustiante que se torna el tener pareja. Identificando (más bien en voz alta únicamente) el tener una relación con una situación problemática de la que todo el mundo habría de liberarse. ¿Podemos encontrar aquí a los autodenominados haters del amor?

Esta asociación de pareja igual a problema, se crea precisamente en sufrimientos de rasgos de dependencia que la persona pone en marcha cuando comienza a cultivar algo; o en otras ocasiones, y libres de dichos rasgos, por momentos o experiencias muy dolorosas que aún no han logrado elaborarse.

Dependencia emocional tras una ruptura

Los momentos iniciales son muy complicados para el 100% de la población. Esté sujeta dicha ruptura a desamor, desgaste o verdaderos conflictos, será necesario elaborar un duelo con respecto no sólo al amor “romántico” que pueda seguir existiendo, si no ante el apego y lo novedoso de la situación (incluso siendo dicha novedad positiva y saludable).

Sin embrago, si cuentas con rasgos de dependencia emocional, te has podido encontrar analizando en bucle (durante semanas y meses, no sólo en los momentos iniciales) los motivos de lo ocurrido, idealizando todo aquello que tenías y buscando tu única responsabilidad (culpa) en que esto se haya acabado, obviando los verdaderos motivos por los que la ruptura puede ser más sana que la situación anterior, simplemente aceptando que las personas tienen, tenemos derecho a comenzar y finalizar una relación en el momento que así lo consideren.

Ejecutando conductas de control desde las más habituales como comprobar horas de conexión, analizar estados “en línea” simultáneos de tu ex con personas que siempre te generaron desconfianza, analizando sus redes sociales como si de una labor de investigación se tratase, seguir con un contacto excesivo e incluso incrementarlo con su círculo más cercano en busca de información… o llegando a conductas más extremas y problemáticas, que incluso pueden ser tipificadas como delito: acudir reiteradamente a su casa o lugares donde sabes vas a encontrarte “casualmente” con él o ella, no desvincular determinadas cuentas compartidas de forma que tengas acceso directo a sus movimientos, escribirle y llamarle reiteradamente para mostrarle que debéis estar juntos de nuevo o pidiéndole nuevas oportunidades, oscilando estos contactos entre momentos de sufrimiento y llanto, con otros cargados de ira y exigencias.

En cualquiera de los casos, no aceptando la nueva realidad y moviendo todas las fichas en favor de que ésta vuelva a lo anterior, no respetando la libertad como individuo del otro.

Es importante destacar que, a pesar de que las conductas y la gestión sea más o menos saludable y respetuosa con uno mismo y con el otro, siempre siempre siempre está movilizada por un profundo sufrimiento. Esto no debe hacernos justificar determinados hechos y, por supuesto, debemos favorecer una contundente negativa a los mismos. Pero además, en paralelo, debe ayudarnos a acompañar, poner límites y guiar a esa persona desde el núcleo, desde el entendimiento de ese dolor.

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¿Cómo se llega a este punto si entiendo perfectamente que no debería sentirlo así?

no entender situacion

Necesitaríamos diferenciar aquí el plano más racional sujeto al entendimiento, a aprendizaje consciente e información considerada lógica, sana y aceptada socialmente; con nuestro plano más emocional sujeto a un aprendizaje vivencial, un aprendizaje empapado de automatismo y emociones de todos los tipos, en este caso: emocionales muy desagradables de la mano de las relaciones interpersonales, de lo que éstas deberían significar y de lo que, por ende, aprendemos a merecer y vivir.

Todo lo anterior se resume en nuestra historia de apego. El apego es todo un mundo, por lo que lo dejamos para futuros blogs. De forma resumida debemos entender que tal y como aprendimos a vivir y relacionarnos con nuestras figuras de referencia en nuestra primera infancia, será como asumamos que debemos relacionarnos con el mundo, con los demás y con nosotros mismos.

historia personal
chica con miedo

¿Quizás echando la vista atrás te recuerdas sin tener un afecto evidente y constante, y a veces teniendo miedo a ver o no ver ese día o a saber cuántos días a dichas figuras de referencia? Hoy viviré con ansiedad y miedo la no disponibilidad constante del otro, cada movimiento lo interpretare y viviré con incertidumbre.
¿Es posible que recuerdes estos primeros años en relación a tus figuras de apego con mucha tensión, explosiones de ira e incluso miedo a su presencia por el daño asociado? Es probable que hoy desees tener un vínculo, pero lo boicotees desde la desconfianza total y absoluta pues todo mi sistema ha aprendido que una relación de intimidad y cercanía es una relación dañina y maltratante, me dará pánico exponerme a dicho sufrimiento.
Existen millones de variables que, en relación a otras, ha podido desembocar en un estilo de aprendizaje y apego de origen. No todas las situaciones resultan inequívocamente en un aprendizaje y estilo de apego, si no que éste habrá de analizarse y estudiarse en profundidad.

¿Cómo viven los diferentes estilos de apego las relaciones amorosas?

Lo podemos resumir de la siguiente forma

apego seguro

Apego seguro

Las relaciones son confiables, me quieren y quiero de forma segura, tranquila y complementándonos. De la misma forma, vivo con seguridad nuestras áreas vitales y momentos en los que cada uno tiene independencia total. Soy consciente que te elijo, y te elijo con fuerza por lo que nos aportamos, pero no te necesito y, si esto acabara, lo sufriría mientras continúo saliendo adelante y superándolo.

apego ansioso

Apego ansioso

No tengo claro que pueda confiar en ti y en lo que hemos construido, por lo que de forma más o menos sutil, te pongo constantes pruebas de lealtad y amor. Prácticamente cada movimiento lo analizo bajo el filtro: ¿me quieres y priorizas? En paralelo, puedo atender todas tus necesidades de una forma maravillosa que prácticamente ni tu logres hacer contigo mismo, de esta forma probabilizo que entiendas lo necesario o necesaria que soy en tu vida y disminuyo las opciones de que algún día me abandones.

apego evitativo

Apego evitativo

Tengo sentimientos hacia ti pero me da miedo llamarlos amor. Me da pánico la responsabilidad que tengo en la relación, por lo que si puedo aplazar llamarla así, mucho mejor. Así me aseguro no fallarte y que no me falles. El compromiso me paraliza y agobia, pues lo confundo con la pérdida de mi autonomía e individualidad. Me cuesta confiar en ti y en que la relación me puede aportar cosas, pero no te lo mostraré con emociones como miedo. Al contrario, me mostraré muy segura y seguro y seré yo quien se aleje y mantenga constantemente la distancia emocional.

Las relaciones de dependencia pueden vivirse desde los diferentes estilos de apego, siendo la relación más habitual y dolorosa (que no obligatoriamente dañina en si misma) la que se establece entre dos estilos de apego opuestos: el apego ansioso y el apego evitativo.

Mientras que el primero hace inmensos esfuerzos por acercarse, el segundo más se agobia y reitera que va a perder su autonomía, con lo que mas huye. Esta protección desde la huida lleva a la persona con un apego ansioso a confirmar su miedo “me huye, me abandona” y más trata de acercarse. El círculo vicioso en el que se hayan genera mucho dolor a ambos, así como daña la propia relación.

¿Algún día lograré vivir las relaciones de otra forma?

Así es. Como he mencionado en diferentes ocasiones, nuestra forma de vivir el amor y las relaciones interpersonales es aprendida. La hemos aprendido desde que somos muy pequeñitos, y en estadios posteriores y en base a lo primero, la hemos cronificado o, en ocasiones, la hemos pulido.
Por lo tanto, nos tocará entender de donde proviene ese aprendizaje, darle voz, dejarnos sentirlo con la distancia actual y, con estos conocimeintos y tomando perspectiva, dejarnos vivir las nuevas relaciones como lo que son: nuevas relaciones de las que nutrirnos, poner límites y aprender minuto a minuto.

relacion pareja saludable
superar dependencia emocional

¿Qué puedo hacer para superar la dependencia emocional?

Observarte, conocer cómo tiendes a actuar y ante qué estímulos.
Entender cuál es el fin de dicho movimiento (¿nutrir la relación o solo calmarme a corto plazo?)
Encontrar paralelismos, ¿he vivido esto antes?, ¿cómo?, ¿con quién?, ¿por qué?
No confiar con los ojos cerrados en el automatismo de tu mente y de tu cuerpo a la hora de interpretar y sentir los “peligros” de la relación. Para, reflexiona, elije y actúa

Invertir tiempo en ti, aumenta las actividades tanto en solitario como con tu red social sin la necesaria presencia de tu pareja
Aprende a decir “no”, y aprende a discutir a sabiendas de que esto puede fortalecer la relación, en lugar de tragar cualquier malestar por miedo al conflicto y la separación

Estar en el presente, ni en el pasado actuando frente a “fantasmas” que se me activan constantemente de vivencias anteriores; ni en el fututo tratando de controlar o lidiar con peligros que aún no se han dado y puede que nunca se den.

Y, fundamental, déjate sentir. No vayas corriendo a apagar la inseguridad, miedo o ansiedad que se pueda presentar en diferentes situaciones. Vive los momentos, las palabras y los hechos tal y como son. No como te gustaría que fueran ni como te da miedo que puedan ser.
Y, por supuesto, si esto no es puntual o si aun siéndolo, te está haciendo mucho daño, acude a un profesional en busca de ayuda psicológica. Siempre se está a tiempo de mejorar nuestro estado emocional y vital.

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Preguntas frecuentes sobre la dependencia emocional

Es normal tener dudas, sobre todo cuando hay sentimientos de por medio. La dependencia emocional suele aparecer cuando sientes que no puedes estar bien sin la otra persona, cuando el miedo a perderla es constante o cuando tus necesidades quedan siempre en segundo plano. Si algo de esto resuena contigo, no estás sola/o: con ayuda psicológica es posible aprender a construir relaciones más sanas y equilibradas.

Ese miedo es muy común y entendible. No se trata de quedarte sola/o, sino de aprender a estar bien contigo misma/o para que las relaciones que tengas no nazcan del miedo, sino de la elección. En terapia tendrás un espacio seguro donde no estarás sola/o: iremos de la mano hasta que sientas que puedes sostenerte con confianza.

Pedir ayuda es un acto de valentía y cuidado hacia ti misma/o. Te permitirá comprender de dónde viene esta necesidad de apego, aprender a poner límites sanos y descubrir que puedes sentirte completa/o sin depender de nadie. Lo más valioso es que empezarás a relacionarte desde la libertad, el respeto y el amor propio.

En muchos casos, sí. La dependencia tiene que ver con tus rasgos y tu forma de vincularte, no solo con la pareja concreta. De hecho, una relación sana puede ser un buen escenario para trabajarla. El objetivo es que aprendas a relacionarte desde la elección y no desde el miedo; a veces eso fortalece el vínculo y otras aclara qué necesitas.

En buena medida, sí. Nuestra forma de vivir el amor y los vínculos se aprende desde muy pronto, a partir de la relación con nuestras figuras de referencia, y da lugar a un estilo de apego. Entender de dónde viene ese aprendizaje es una parte importante del proceso para poder vivir las relaciones de otra manera.

No. Querer y disfrutar de la pareja es sano; la dependencia aparece cuando sientes que no puedes estar bien sin la otra persona, cuando el miedo a perderla es constante y tus necesidades quedan siempre en segundo plano. La diferencia está en si el vínculo suma a tu vida o si se sostiene sobre la angustia y el miedo.

Mejor valorado
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Basado en 64 opiniones
Andrea me ha facilitado muchas herramientas para sentirme mejor. Es una profesional magnífica y en el trato personal también es estupenda, hemos congeniado muy bien, es flexible, y me ha ayudado muchísimo. Gracias por todo
Respuesta del propietario:Muchas gracias a ti, Estrella. Venías con muchas herramientas y habilidades “de casa”: reconocer, pulir, fortalecer y… ¡a vivir!. Un abrazo!
Andrea es una psicóloga excelente :-). Es cercana, eficiente y profesional. Con ella sientes que cada sesión merece la pena, y hace todo lo posible por aprovechar el tiempo. De las terapias que he hecho puedo decir sin dudar que ha sido la mejor... Sabe llegar a la raíz del dolor y el origen de las heridas emocionales, y eso ya es un gran logro. La recomendaría siempre :-).
Respuesta del propietario:Muchas gracias Mari Carmen! Ha sido un gusto poder trabajar contigo, qué ganas de avanzar y crecer día a día, y qué disposición a profundizar y conocerte a ti misma. Un proceso lleno de ganas, sin dejar a un lado en ningún momento la ilusión y alegría que te caracteriza. Yo recomendaría siempre ser tu terapeuta 😉
Mi experiencia ha sido inmejorable. Me he sentido en todo momento escuchada, acompañada y entendida. Andrea, la profesional que me ha atendido, una PROFESIONAL con mayúsculas, con innumerables recursos para llevar a cabo el proceso, con un lenguaje cercano y comprensible. Ha sido fantástico.
Agrair enormement l'acompanyament que la Marta ha fet a la nostra filla. Ha sabut perfectament com accedir-hi per a poder-li donar les orientacions i eines que necessitava. Des del principi, s'ha adaptat a les nostres necessitats sent flexible, propera i aportant-nos tranquil·litat i confiança. Gràcies Marta.
Acudí a SAVEA por una recomendación hace un año. Durante este tiempo, junto con Júlia, hemos trabajado mucho en qué me llevó hasta ahí. A día de hoy y gracias a su ayuda he podido ver todo desde una perspectiva diferente desde la que lo solía ver. Como le dije en la última sesión a Júlia, ha sido una experiencia muy enriquecedora y un placer haber podido contar con ella en este proceso. Ella ha sido un pilar fundamental y me ha demostrado ser una gran profesional. En las sesiones con ella no me sentí juzgada en ningún momento, de hecho, ella hizo todo lo posible para comprender la situación y poder ayudarme de la mejor manera posible. Se nota cuando a alguien le gusta su trabajo y es buena en ello! Como decía, me alegro muchísimo de haber podido realizar este proceso de la mano de Júlia. De hecho, si volviera a necesitar un empujón en algún momento, no dudaría en volver a contactar con ella. Con la certeza de que la experiencia sería tan buena como lo ha sido esta. Muchas gracias 💗
Andrea es una profesional excelente, gran experta en EMDR, que sabe perfectamente ayudar y acompañar. La recomendaré siempre que pueda.
en un momento de saturación personal, familiar, laboral y conyugal Martina supo encontrar el origen de mi malestar y me ayudó a tratarlas. Gracias a Martina hoy soy capaz de gestionar mis emociones y sentimientos de manera que me ayuden a superar situaciones de inseguridad que antes no podía. La recomiendo a quien esté pasando un momento complicado y no sepa cómo gestionarlo.
Si la vida te ha puesto a Andrea en el camino eres una persona muy afortunada. Ella es más que una terapeuta Es la mano que no te suelta durante el proceso, el corazón que se sincroniza con el tuyo en una empatía sincera, sin juicio. Andrea es calidez, es la mantita que te atempera cuando el frio del miedo te congela. Andrea es dulzura, es refuerzo, es pura intuición y acierto. Ella es una domadora de cerebros, decidida y cauta a la vez, muy flexible y sensible pero tenaz, rápida y valiente en el manejo del timón. Andrea es una fuente inagotable de recursos. Si uno no funciona te saca otros tres. Ella no decae. Ella te ayuda a ver que eres un Ser adulto, autónomo y capaz de cuidar de si mismo, y sobretodo lleno de valía. Ella es directa y clara, con un lenguaje cercano y entendedor Ella me enseñó a desenrredarme , y me ayudó a comprender el significado del concepto “útil “ y “ funcional”. Ella me mostró a mi adulta maravillosa y lo hizo desde mi niña asustada. Si esto no es magia … Ella me ayudó a dimensionar mi vida, a ver la fotografía completa, quitando la lupa de ese pequeño trocito oscuro que me impedía ver el resto, pero sin negarlo ni huir de él. Ella me mostró todos mis recursos dónde yo sólo veía miedos, y me ayudó a construir un lugar consistente y seguro donde yo sólo veía un océano de inseguridad. Andrea es la vocecita que te ayuda a entender tu pasado y te pone en un presente feliz.
Recomiendo al 100% a Andrea por su cercanía, empatía y profesionalidad. He tenido sesiones presenciales y online con ella adaptadas perfectamente a mis necesidades de cada momento.
Llevo yendo unos 7 meses a terapia con Marta y la verdad es que me ha ayudado mucho. Cuando decidí empezar el proceso tenía dudas respecto a cómo expresar lo que me pasaba pero ella lo hizo todo más fácil. Es una gran profesional y las reflexiones y ejercicios que propone me han servido para conocerme mejor. Muy contenta de haber dado el paso y congeniar tan bien con ella.
JR: Trabajan muy bien y son muy empáticos contigo. Te sientes muy agusto y arropado, te ayudan en todo momento. Muy satisfecho ^^
Respuesta del propietario:Muchas gracias por tus palabras, Josep. Júlia es una gran profesional y no nos cabe duda que has estado en las mejores manos. Te deseamos lo mejor.
Andrea me ayudó tanto que ha cambiado mi vida en un año completamente. Es una profesional excepcional, da confianza desde el principio y se compromete contigo, aportando en cada sesión avances que puedes notar y que a la larga perduran. En mi caso fue por crisis de ansiedad pero trabajamos en profundo lo que había detras con técnicas de EMDR que en mi caso tuvieron muy buen resultado. Con su terapia he podido afrontar procesos y vivencias que no hubiera podido hacerlo antes. Estaré siempre agradecida de encontrala.
Ha sido una gran decisión empezar mi terapia con Andrea. He conseguido mejorar diferentes aspectos de mi vida. Es una gran profesional, siempre implicada y cercana en las sesiones.
Respuesta del propietario:Muchas gracias, A. Estoy segura de que esos aspectos continuarán en la misma línea ascendente. Un abrazo
Muy buena profesional. Destaco su experiencia aplicando la terapia EMDR, ya que ha sido la herramienta que más me ha ayudado a avanzar. Es una psicóloga cercana y empática, lo que facilita mucho sentirse seguro en la consulta.
He tenido el placer de que Andrea me tratase. Pasé por una situación personal y laboral complicada y estaba muy anclado en pensamientos que no me hacían bien y me impedían avanzar en mi día a día. Unas sesiones con ella me dieron ese impulso para conocerme mejor y atacar esos problemas de mejor manera. Solo puedo darle las gracias y en cuanto a trato y el abordar las cosas un 10 en todo. Gracias!
Vaig fer un procès amb la Júlia i la veritat és que la recomanaria a qualsevol. És una psicòloga molt propera i empàtica que t'ajuda a millorar i a evolucionar en els aspectes que tu necessites. Un 10 sens dubte!
Fue por recomendación de una amiga que elegí a Andrea, y ha sido la mejor decisión que he podido tomar. En tan solo unos pocos meses, me ha brindado enfoques y herramientas nuevas que he podido aplicar y utilizar en muchos ámbitos. Recordando como estaba cuando comencé la terapia, comparado con ahora, siento que el trabajo hemos hecho juntas y la dedicación de Andrea como guía ha dado sus frutos. Increíblemente profesional además de considerada, atenta y apasionada por su trabajo.
Respuesta del propietario:Muchas gracias, Bea! Has trabajado mucho y, sin duda, tienes los resultados. Ahora a continuar tu camino trabajando pero, desde este momento y principalmente, ¡en dejarte ser! 😉
No tiene precio la ayuda que hemos recibido de Andrea con el hijo pequeño de mi pareja, parece otro. Echando la vista atrás, y teniendo en cuenta el punto de partida, la mejoría ha sido espectacular. Tanto el trato a él como a nosotros ha sido exquisito. En resumen, el dinero mejor invertido, el retorno de la inversión ha sido fantástico. Gracias, de verdad.
Respuesta del propietario:Gracias David, y por supuesto también a Liliana. En la intervención con menores es fundamental un compromiso de sus figuras de referencia, y si hemos tenido este final tan deseado, creedme que ha sido gracias a vuestra adherencia y "ganas" constantes. Os devuelvo las gracias por el trato recibido, ha sido mutuo. Os deseo lo mejor =)
Agradecido de que la vida me haya cruzado en el camino con Marta, ya que es una psicóloga excepcional. Cuando uno empieza a tratar problemas del pasado, tiene la duda de cómo va a evolucionar, pero mis expectativas se han cumplido con creces. Mi evolución ha sido enorme y me siento mucho mejor conmigo mismo.
Terapia muy útil y sanadora. Júlia es increíble y me ha ayudado mucho. Recomendadísimo!!
Respuesta del propietario:Nos alegra que te hayas sentido así, Rocío. Júlia es una gran profesional. Muchas gracias por tus palabras, te deseamos lo mejor.
Vaig començar terapia en aquest centre després d'arrastrar una situació emocional delicada. Des de la primera sessió amb la Júlia vaig notar progrés, i això no sempre és així amb la terapia. M'ha ajudat moltíssim des del primer moment a saber canalitzar les emocions, a identificar patrons emocionals, i sobretot, a entendre'm a mi mateix. El camí ha sigut ha sigut difícil, però la seva ajuda, consell i visió ha sigut primordial per poder recuperar i mantenir l'estabilitat emocional. Estaré sempre agraït per la seva ajuda durant tot el procés. La recomano al 100%.
Fui por recomendación de una amiga y debería haber ido antes. A veces los miedos nos paralizan y nos deberían ”empujar a”. ¡Gracias Andrea! Tu ayuda y amena terapi me acompañan en mi día a día!
Respuesta del propietario:¡Qué razón tienes, Elena! Gracias por tus palabras, te deseamos lo mejor.
Actualmente tengo 19 años y he estado en terapia en el centro Savea durante casi 2 años y la verdad que me siento una nueva persona en muchos aspectos. Julia Rovira, la especialista que me ha llevado durante todo este tiempo, me ha ayudado a conseguir estabilizarme y a encontrar solución a todo aquello que no me acababa de ir bien, por lo que le estoy muy agradecida. Así que si estas dudando si iniciar un proceso terapéutico te animo a que lo hagas porque vas a notar mucha mejora en ti mismo. Gracias Julia por tu ayuda
Respuesta del propietario:¡Qué bonitas palabras, Julia! En primer lugar, muchas gracias por las mismas. Por otro lado, nos hace mucha ilusión que este proceso haya calado en ti de tal forma. Estoy segura que para Júlia ha sido un placer acompañarte en dicho camino de auto crecimiento y superación. Te deseamos lo mejor =)
Hace dos años que las “casualidades” me llevaron hasta Andrea. Desde el principio me ha llevado de la mano en este proceso contínuo de aprendizaje, con gran profesionalidad y con empatía y cariño. Me ha enseñado las herramientas necesarias para seguir gestionando mi vida, tal y como hemos hecho a lo largo de nuestras sesiones, en las que he comprendido tanto de mi misma y de donde venían ciertas reacciones y comportamientos que me bloqueaban. He aprendido a aceptarme y a quererme y tratarme mucho mejor, porque lo merezco. Destila pasión y dedicación por su trabajo.
Respuesta del propietario:Gracias por tus palabras, Ester. Ha sido un placer poder compartir conocimientos, emociones y espacio durante estos dos años. Así como verte dar tantos y geniales pasos. Un fuerte abrazo.
Los aprendizajes y el agradecimiento por el trabajo realizado en el tiempo de terapia con Andrea no caben en una reseña. Es una profesional magnífica, cercana y con multitud de competencias y conocimientos que ha ido ajustando a la perfección a las diferentes necesidades que he tenido. Guardaré de por vida un recuerdo imborrable y confío en que será un apoyo esencial para las personas que contéis con su ayuda.
Respuesta del propietario:Javi, qué palabras tan bonitas. Muchas gracias! Una suerte poder trabajar con personas con tu entusiasmo y ganas. Un abrazo muy fuerte!

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